La historia del fútbol, un prisma para aprender de idiomas y política internacional

El curso “La política del fútbol” de Duke ejemplifica el modelo de artes liberales que distingue a la educación universitaria en Estados Unidos

Durham, Carolina del Norte – La clase que el historiador Laurent Dubois dicta este semestre a sus alumnos de pregrado de la Universidad de Duke se centra en analizar el último siglo del fútbol mundial como un prisma para enseñar sobre historia, política y cultura mundial. El curso, llamado “La política del fútbol”, trata temas tan diversos como el alcance del imperio británico hacia América hasta el choque entre la cultura y la economía en Sudamérica.

Sin embargo, este semestre hay un componente que hace particularmente especial al curso. La clase, que originalmente se ofrecía únicamente en inglés, hoy se enseña en cuatro idiomas al mismo tiempo. Todos los estudiantes asisten a una conferencia semanal en inglés y a una discusión en grupos pequeños que se ofrecen en inglés, italiano, francés y español. Los estudiantes eligen el idioma que prefieren. Dubois lidera la sección en inglés y estudiantes de posgrado dirigen las secciones de lengua extranjera. Si bien hay temas comunes, cada sección de idioma tiene sus propias lecturas asignadas. Y se espera que todos los estudiantes contribuyan con diferentes ensayos y artículos, una vez más, en el idioma que elijan, en un blog públicoque tiene la clase.

El profesor Laurent Dubois saca de la sala de clases a sus alumnos para aprender algunas técnicas de fútbol en el patio de la universidad.
En Duke, todos los alumnos tienen la obligación de adquirir competencias avanzadas en un segundo idioma, con el fin de conocer y entender en profundidad los códigos culturales de sociedades diferentes a la suya. “La política del fútbol” es una de las clases ejemplo de la iniciativa Culturas e idiomas en Duke a través de todo el currículum(en inglés, “Duke's Cultures and Languages ​​Across the Curriculum”), que promueve asignaturas dictadas en diferentes idiomas en diversas unidades académicas. Un curso de salud global en Duke, por ejemplo, ofrece secciones en mandarín, francés, español y árabe.

"No tenemos muchas ofertas como esta en Duke, pero están creciendo", dice Deborah Reisinger, la académica que lidera la iniciativa. "La instrucción del idioma no está solo en el departamento de idiomas; debe ser a través de la experiencia educativa. En cursos como el que enseña Dubois, los estudiantes se benefician al estudiar el tema desde diferentes perspectivas”, agrega.

 

Por qué fútbol

“El fútbol existe en todo el mundo. Este tema me permite enseñar un curso que es realmente un curso en historia mundial y el mundo contemporáneo, donde tocamos África, América Latina, Asia, Europa y Estados Unidos, además de temas como política e inmigración”, dice Dubois. 

“El fútbol existe en todo el mundo. Este tema me permite enseñar un curso que es realmente un curso en historia mundial y el mundo contemporáneo, donde tocamos África, América Latina, Asia, Europa y Estados Unidos, además de temas como política e inmigración.”
- Laurent Dubois
 

Hasta el momento, el balance de los estudiantes ha sido positivo. Muchos agradecen que un curso de historia les permita, además, practicar sus habilidades lingüísticas. “Hablar de fútbol es, en cierto sentido, fácil. Hay muchos medios al respecto, es fácil ver videos al respecto, leer blogs. Los estudiantes están expuestos a mucho material y creo que se sienten muy cómodos con él. Sentirse cómodo con un idioma extranjero es uno de los mayores desafíos cuando estás aprendiendo otro idioma”, agrega Dubois.

 

“La política del fútbol”, un ejemplo de la filosofía de las artes liberales

Clases como “La política del fútbol” reflejan el tipo de educación que Duke le ofrece a sus estudiantes, enfocada en el modelo de las artes liberales. Cuando el decano de pregrado de la universidad, Steve Nowicki, entró a su pregrado a los 18 años, venía con una idea fija en mente: convertirse en concertista profesional de música clásica. Sin embargo, sus estudios—enfocados en las artes liberales—le requirieron tomar cursos en un amplio rango de disciplinas, desde las ciencias hasta las humanidades. 

“Si no me hubieran desafiado a pensar un poco diferente, nunca habría encontrado lo que resultó ser mi verdadera pasión en la vida”, dice Nowicki, quien finalmente optó por una doble concentración en biología y música. Años después, se doctoró en biología, y hace 29 años que es profesor de la Universidad de Duke. 

Hoy Duke ofrece 53 especializaciones (majors), 52 concentraciones secundarias (minors) y 23 certificados académicos a sus estudiantes de pregrado, impartidas en dos unidades académicas: Trinity College of Arts and SciencesyPratt School of Engineering. Con la capacidad de crear combinaciones entre especializaciones, concentraciones secundarias y certificados académicos, los alumnos pueden elegir entre 437.989 alternativas académicas únicas.

“La política del fútbol” es un curso impartido por el Departamento de Historia y el Departamento de Estudios de Lenguas Romances, pero atrae a estudiantes de diferentes disciplinas.
El modelo de artes liberales tiene como objetivo exponer a los estudiantes a una amplia variedad de temas, tales como artes, literatura, historia, ingeniería, ciencias naturales, estudios cuantitativos y ciencias sociales. “La forma en que un historiador del arte declara saber algo es muy diferente a la forma en que un científico cuantitativo afirmaría saber algo. Y ambos puntos de vista son igualmente válidos”, señala Nowicki, quien agrega que este modelo les permite a sus alumnos tener más herramientas para saber bien qué quieren hacer profesionalmente después de egresar de la universidad.

 

Educación con una mirada global

Otra de las alternativas que los alumnos tienen para aprender un segundo idioma es estudiar en el extranjero. Casi la mitad de los estudiantes de Duke han estudiado afuera de Estados Unidos al menos una vez, en programas que van desde inmersiones de dos semanas hasta semestres completos. Estos programas también son interdisciplinarios. En ese sentido, cursos como “La política del fútbol” reflejan la educación interdisciplinaria, global y enmarcada en el modelo educativo de las artes liberales que la universidad busca impregnar en sus alumnos, para que se conviertan en agentes de cambios positivos en la sociedad.